Es atrevida, coqueta y audaz. Te sorprende con una sola mirada. Te engatusa y no podemos más que dejarnos llevar. Es Sarita Colonia Reloaded, el restaurante peruano travesti de Gino Falcone que enamora a sus parroquianos. Con una nueva carta de almuerzo, pretende cautivar a los hambrientos de la tarde. Sin duda, así será.

— Por: María José Winter

Es difícil instalar un restaurante en Santiago y rápidamente transformarse en el ”must”. De ese que todos hablan. A ese que todos quieren ir. La foto obligada a las redes sociales, porque claro, si fuiste al Sarita, que todos lo sepan. Pero tal vez muchos de los actuales comensales, sobre todo los millenials, no conocen el camino por el que ha pasado este local.

El restaurante nació en 2000. No tardaron en aparecer los “Sarita Lovers”, convirtiéndose en un ícono de la época. A casi un lustro de su apertura, el lugar cierra. Pasaron ocho años, y el padre del Sarita, el peruano Gino Falcone decidió que era momento de volver a las pistas. Esta vez con todo.

Apareció una propiedad en la calle Loreto que reunía todas las características necesarias. Además, en 2011 murió de un infarto Rodrigo Keyer, más conocido como “Rocco”, quien había sido socio de Falcone del primer boliche. “Me bajó una pataleta y dije ´tengo que volver a abrir el Sarita, tengo que hacer un homenaje al Rocco, tengo que volver a la noche´”, dice Gino. Como recuerdo, en el segundo piso del local se instaló una lápida de 16 metros con el grabado de un sol y dos corazones.

Conservando fachadas antiguas, decorando con iconografía kitsch religiosa y llenando de objetos como payasos de los Juegos Diana, una cabeza de macho cabrío o figuras de yeso de casi dos metros, se comenzó a construir este nuevo imperio gastronómico.

Hoy Sarita Colonia se asoma coqueta. Entrar por sus puertas, es como adentrarse en un mundo paralelo en este movido y ruidoso barrio. Y al probar su gastronomía, el mundo sigue girando descontroladamente al son de sus sabores.

Puro éxito es el plato “Wendy en Tailandia”; un cremoso de quinoa con salsa de curry y leche de coco y camarones ecuatorianos. Sus tortellinis rellenos de picante de mariscos sobre una base de salsa de charquicán con habas y huevos de codorniz frito. Y su ceviche chino de ostiones con una salsa oriental, acompañado de mango verde, fideos de arroz fritos, cebollín y ají pichito de mono. Para morir en paz.

Conquistando el almuerzo

Pero tenemos una novedad que contarles. Hace poco más de un mes mes, este restaurante decidió abrir a la hora de almuerzo y recibir a sus “Sarita Lovers” los días jueves, viernes, sábado y domingo desde las 13:00 hasta las 15:00 (a excepción del domingo que cierra a las 16:00 horas). Si todo va bien, pretenden abrir en este horario el resto de la semana.

En la noche encuentras la carta completa. Por ahora, en el almuerzo hay un menú los días jueves y viernes, que cambia semanalmente, y una carta de almuerzo que tiene algunos platos de la noche. Tuvimos el privilegio de probar un menú y esto fue lo que nos deleitó.

 

Comenzamos con una innovadora causa de espinaca con pollo anticuchero, papel de betarraga y hojas verdes. La otra opción era una deliciosa pizza de zapallito italiano con pesto de rúcula y vegetales asados. De fondo, el infaltable ají de gallina y por otro lado, un cremoso de quinoa con pesto, vegetales encurtidos y rúcula. Para coronar el día nos quedamos asombrados frente a uno de los postres: un cheescake frío de chicha morada. ¿Qué tal?

La cocina peruana travesti es todo un concepto gastronómico. “Agarramos platos de la cocina tradicional peruano y los vestimos de otras cocinas, como la chilena, la japonesa o la española”, dice Falcone sobre las preparaciones. Todas ellas son encabezadas por el chef peruano Juan Andrés García. Por ejemplo, está el pastel de choclo que en vez de pino lleva lomo salteado. O la lasaña de ají de gallina que mezcla lo italiano y lo peruano en una preparación con masas de panqueque de aceitunas.

Me llamo Gino Falcone

Es un tipo ligado absolutamente a la gastronomía, y como tal, ya es una marca consolidada en nuestro país. Desde que llegó a Chile en 1990 ha dejado su huella en lugares como el De Cangrejo a Conejo, el Mucca y el Yagán. El “Sarita Colonia”, llamado así por una milagrera popular venerada de forma pagana por los inmigrantes, transexuales y homosexuales, es su joyita. Su misión es que la gente se atreva, pruebe cosas nuevas y disfrute en un lugar ondero, diverso y travesti.

Dirección: Loreto 40, Recoleta.T: (+562) 2 8813937Web: saritacoloniarestoran.clMail: contacto@saritacoloniarestoran.cl