“El complot de las patitas de chancho”, así se le llamo al plan organizado entre septiembre y octubre de 1948 para derrocar al presidente González Videla. De esto y otras papitas te contamos aquí.

— Por: Kiltro Suelto

La cosa habla que oficiales y suboficiales del Ejército de Chile, algunos carabineros, marinos, personeros de la Fuerza Aérea y algunos políticos idearon este plan para instalar en el poder al general Carlos Ibáñez del Campo, que ya había gobernado el país entre 1927 y 1931. Todo esto por la polarización del país y algunas leyes que no le hacían gracias a la línea golpista.

Si bien los movimientos eran muy cautos, Videla fue advertido por seguidores (se dice en la chimuchina popular que un garzón “sapeo” el hecho) y pidió a la Fiscalía Militar de Santiago hacer una investigación, descubriendo así, lo que tras la mesa, entre causeos, chupeteo de dedos, bigoteados y churrascas se armaba. El 31 de octubre, Ibáñez y el comandante de la aviación, Ramón Vergara Montero, fueron detenidos. Vergara quien era el cabecilla del plan, fue condenado a cinco años de cárcel. Ibáñez, a sú vez, fue desterrado por tres años.

Causeo de patas de chancho era la especialidad y el festín en cada reunión de los rebeldes en un restaurante de San Bernardo. Un plato popular de la gastronomía chilena muy apetecido en la época.

Los causeos son netamente republicanos y son tan apegado a nuestra mesa, desde los tiempos de  Manuel Rodríguez como hasta hoy, que uno se reúne con los compipas a degustar una jarra de borgoña, una noche de navegado y un platacho de causeo de patas con marraqueta y pebre….ufffff

Ingredientes:

  • 6 patitas de chancho
  • 1 cebolla grande, de la morada, o unas chalotas bastará
  • 1 atado de cilantro
  • 2 tomates grandes
  • ½ pimentón
  • ½ limón
  • 3 dientes de ajo,
  • Sal, pimienta y aceite
  • Ají picante en pasta

Preparación:

Compra las patitas cortadas a lo largo, lava bien y echa a cocer durante mas o menos una hora. Ya cocidas sacarlas y déjalas en una fuente. En una sartén agregar la cebolla, ajo, pimentón y cilantro, todo picado muy fino. Se ponen los tomates a cuadros, aliñar con sal, pimienta. Cada uno pone el ají picante a gusto. Puedes dejar las patitas enteras y agregar este sofrito sobre las patas o bien desmenuzarlas y revolver todo. O servir con papitas cocidas y huevos duros. Ya me dio sed y hambre.

Fuente: Cocineros en movimiento para HH