Las puertas están abiertas de par en par, suena La Ley de fondo y la cocina abierta con horno de barro, produce delicias al son de los comensales. Un look de fuente de soda en tonos rojos, negros, blancos y maderas adornan las mesas de La Mensajería, un lugar que busca rescatar recetas nacionales.

— Por: Constanza Fueyo

Me envuelve un olor a masas frescas. Estoy sentada en una butaca en una mesa alta y larga, con vista a la cocina y al bar que solo sirve licores nacionales. Para comenzar, el garzón me ofrece la promoción semanal: Navegado, Borgoña o schop con sopaipillas por $6.000 pesos.

El estilo del restaurant de Providencia es muy particular, ya que mezcla el repertorio nacional, la memoria de la gente, con el diseño moderno. Para que se hagan una idea, hay platos de greda de Pomaire, loza blanca con detalles florales, iguales a los de la casa de mi abuela. Simultáneamente, mi Navegado llega en un Mason jar.

Ilan Senerman (dueño del restaurant), llega minutos después y pide una copa de vino blanco para acompañar una Churrasca de salmón con berros, queso de cabra, rúcula, y merkén ($5.900). “Esta es una receta de la que estoy muy orgulloso. No conozco ningún otro lugar en Santiago en donde puedas comerla”, cuenta.

Ilan dice que se dio cuenta de que no a todo el mundo le gustan las picadas, entonces “¿dónde los llevas a comer algo típico?”. Y así surge la idea de un restaurant que se distinga del resto por el mensaje que transmite su comida, que ha sido preparada en su totalidad con productos nacionales. “Queremos poner la cocina chilena en el pedestal que se merece”.

¿Por qué se llama La Mensajería? “Se inspira en un sobre, porque es muy parecido a una empanada. Uno tiene que escribir una carta, dedicarle tiempo, cariño, meterla en un sobre y hasta que uno no la abre, no sabe lo que hay dentro”, relata el antropólogo. Y concluye. “La empanada es un sobre de masa, el mensaje es el cariño del cocinero y hay que morderla para saber lo que viene adentro”.

El garzón memoriza nuestro pedido: probaremos las empanadas de Pastelera Albahaca ($1.600), Cordero con chalotas al vino tinto ($2.500), una Pino carne al horno y otra frita ($1.500 c/u) y Chupe de loco ($2.800). Todas, tan crujientes y blanditas, gorditas de tanto relleno y con sabores explosivos. Si compras 12 empanadas, la casa te regala dos más. Puedes escoger las versiones tamaño pequeño o grande. Yo esta vez, seré una dama.

Ha llegado la hora de los platos de fondo. Frente a mí, una Pastelera con ensalada chilena ($4.900) y azúcar lista para espolvorear sobre la corteza quemadita. El Caldillo de congrio ($8.900) me tienta sin piedad, con sus delicadas papas cocidas y tiernos tomates. Por más que quiera acabar con él, no puedo, porque alguien más me seduce. Es el incomparable sandwich Famosa sobrecostilla ($6.400), con queso de campo derretido, tomate, ají verde, lechuga, mayonesa casera y papas fritas, servido en una dobladita.

Ahora entiendo por qué este es el primer local en Chile que obtuvo la insignia de imagen país. Para cerrar con broche de oro salen los postres. Dulce mensajero ($5.900), una degustación de cuatro empanadas dulces acompañadas de helado, una sublime Torta Hojarasca, sopaipillas pasadas y mote con huesillos ($3.200 c/u). Un final redondito. ¿Qué más se le puede pedir a la vida?

Dónde: Nueva Providencia 2034, Providencia, Santiago. Horario: Lunes a jueves de 8:00 a 22:00 hrs. Viernes hasta 23:00hrs.Sábado de 9:00 a 23:00hrs.Precio: $1.500 las empanadas y desde $3.200 los platos.T: +56989213868 Web: www.lamensajeria.cl