Aquí la historia es de mucho esfuerzo, trabajo familiar y constancia. También de una tarea importantísima: hacer que la visita a su local sea la mejor experiencia posible. En ese ambiente hablamos con Paola Riveros- dueña de Las Mechadas del Barrio Italia- de cómo comenzó todo, del sacrificio y de lo sabroso de sus gastronomía. Un emprendimiento que vale la pena conocer en nuestra sección Hacedor de sueños.

— Por: Equipo Hacedor

¡40 años ya! ¿Cuál es la historia que hay detrás de este emprendimiento?

De la necesidad de sostener una familia y todo lo que esto implica. Comenzamos a vender sopaipillas, luego agregamos el pernil y lo que los feriarnos fueran pidiendo, pasando por pailas de huevo hasta los mas exquisitos sánguches de mechadas, pernil, churrasco y pollo en las ferias libres de Ñuñoa.

Harta pega…

¡Sí! Adaptamos un carrito lechero, con mucho sacrificio y dedicación. Logramos establecer el negocio durante los años y crear un público seguidor a cada feria en el que el carrito estaba presente semana a semana, sin importar lluvias, fríos ni trasnoches.   

¿Y Las mechadas?

Una historia familiar. Todos crecieron cortando carne, ayudando a pelar tomates, a moler paltas, ayudando a atender el carro. En octubre del año 2014 los papás concretan el primer sueño familiar, el local. Ubicado en Ñuñoa, una picada, atención al paso, un lugar de desayunos, sánguches y lechitas calientes, donde poder conversar de la actualidad y hacer una parada en las labores diarias de muchos trabajadores.

Siguiendo lo anterior, del carrito a la fuente…es un crecimiento bastante significativo. Cuéntanos por parte  

Por la apertura de el local, el carrito histórico es guardado, y en noviembre de 2015 es que con Victor (que es el hijo menor de la familia) lo pintamos, amononamos, le compramos un toldo bonito y bonitas gráficas aspirando a ser un foodtruck y fuimos a la Expoweed 2015. Logramos la mayor venta de mechadas de la historia del negocio. Y es allí que como familia decidimos seguir con el negocio familiar, establecerlo como una tradición y nos compramos un carro más grande, logrando entregar un producto mucho mejor, más fresco, y en mejores tiempos.

¿He inmediatamente les fue bien?

No, nos fue tan bien. Nos bajoneamos un rato porque ustedes deben saber que la ley aún no está hecha para trabajar con comida callejera.

¿Y qué pasó?

Afortunadamente en julio de 2016 se contactan con nosotros desde Inacap Santiago centro, ya que nos habían visto en Internet, nos habían probado en un evento ese verano y querían que el alumnado tuviera nuestros servicios en su sede. Fue ahí donde explotaron las mechadas.

Desde ese momento se desencadena todo positivamente. Los sánguches son del gusto de todos los alumnos y debido al éxito nos llaman de la sede de Renca,  y nos vemos felizmente obligados a crecer y compramos el trailer al fin, consolidándonos como el  “foodtruck Las Mechadas”.

¿Y cuándo aparece el local?

Necesitábamos un lugar más cercano ya que vivíamos en Puente Alto y viajábamos todos los días a Santiago centro y a Renca. Así que nos cambiamos de casa, volvimos a Ñuñoa y arrendamos una casa para convertirla en local. Así comienza en marzo 2017 el proyecto de la “Fuente las Mechadas”.

…listo el sueño

Encontramos una hermosa casa, un espacio para consolidar la historia de la familia, en un lugar típico y turístico, como es el Barrio Italia.

Pintamos hermoso mural en homenaje al sacrificado trabajo de llevar las mechadas a la calle por “los papas” durante su trabajo en las ferias, lo pinto el artista chileno Faya, así creímos aportar con nuestra cuota de cultura en este bonito barrio.

Así abre en Julio 2017 La Fuente, que nos permita abastecer a nuestros carros en su trabajo diario y atender a los vecinos del barrio y todos quienes vienen a pasear a Barrio Italia. Aun no hemos inaugurado por que aun no tenemos nuestra patente de alcoholes y queremos hacer una gran fiesta.

¿Cómo definirías la mechada de tu local?

Sabrosa, Jugosa y fresquita

Es demasiado rica. Nunca nos ha pasado en la historia de Las Mechadas que alguien nos haya reclamado por sabor. Todo quien la prueba dice ‘muy ricas’, ‘buenísimas’, ‘jugosita’ se hace notar siempre el sabor de la carne sin tener que adicionarle tantos ingredientes, hay gente que compra en el foodtruck (al paso) y se devuelve a decirnos que son riquísimas. Hay gente que nos sigue cada evento presente.

¿Cuál es el secreto para dejarla tan sabrosa?

Aunque suene cliché, el cariño y la dedicación para que sean las mas ricas. No hay nada que nos llene más que un cliente satisfecho.

Pero hay un secreto…

Aquí la mechada no se cuece con vino, ni verduras y ningún agregado más que sal y agua. Pero muy importante son las horas de cocción y la cantidad de carne que se prepara, el tiempo y cantidad perfecta dan ese caldo espeso, concentrado que hace que la carne se mantenga tan rica cuando se lleva al sánguche.

Costaba muchísimo hace 40 años empezar un negocio, ¿dónde crees tú que se centra la permanencia en el tiempo de Las Mechadas?

Insisto con el sabor, la calidad y el cariño. La gente nos conoce por el exquisito sabor,  perseverancia y el aguante.

A tu juicio, ¿nos hemos vuelto los chilenos adictos a los sándwiches con el paso del tiempo? Te lo pregunto porque cada vez hay más sangucherías repartidas…

Definitivamente, el sánguche ha sido, es y será la comida por preferencia de todos los chilenos. Todo se resuelve o se celebra con un sánguchito!

Con los años de experiencia de Las Mechadas, ¿qué les podrías recomendar a aquellas personas que están empezando en este rubro?

Hay que preocuparse de la atención y de la calidad, que la palta sea rica, que el tomate este firme y fresquito. Pero en definitiva como emprendedores, debemos preocuparnos del cliente, que siempre se lleven un muy buen recuerdo de tu negocio.

Para los que no conocen en lugar, ¿por qué deberían ir?

Porque aquí nuestros sánguches de mechada son muy buenos, los van a atender bien y tenemos muy buenos precios.

¿Qué planes tienen a futuro para Las Mechadas? ¿Quizás abrir otro local?

Nuestro sueño es llevar la tradición y calidad de nuestros sánguches a todo chile. Es tener un negocio reconocido gastronómicamente.

Dónde: Mujica 0380 Barrio Italia, Ñuñoa.