No usa celular. Para contactarse con él hay que hacerlo a través de su sello Música del Sur.Acaba de llegar de una gira por China y ya prepara un tercer trabajo. De eso y otros menesteres, conversamos con quien es constantemente comparado con Mon Laferte por liderar el nuevo fenómeno de la canción ‘cebolla’.

— Por: Bárbara Alcántara

El folclore urbano está de moda. Existe una revalorización del género que por mucho tiempo fue renegado. Uno de sus nuevos exponentes se llama Demian Rodríguez (31). Originario deSan Antonio, desde 2009 vive en Valparaíso, ciudad que fue testigo de su búsqueda insaciable por encontrar una línea sonora. Después de experimentar con un tibio primer trabajo, “SantosInéditos” (2014), encontró un estilo propio a través de corrientes tradicionales como son la bachata, el vals peruano y la evidente influencia del insuperable bolero. Dicho sonido definió su segunda entrega homónima (2016). Lo elevó a la cima de los cerros del puerto y gracias a ese estilo narrativo que destila bohemia y dramatismo, Rodríguez obtuvo el Pulsar en la categoría de Mejor Cantautor 2017.

– Por mucho tiempo la música cebolla fue mirada como rasca o como un placer culpable. En algún momento, ¿te afectaron esos prejuicios?

,  pero fue un momento muy breve. Después me dio lo mismo. Si quiero hacer algo, lo haré sin importar si a la gente le gusta o no. Creo que cuando alguien hace algo con seriedad,inmediatamente el rumbo toma una dirección correcta.

Tu directo tiene algo de esos cantores andaluces, que se sientan y disfrutan del histrionismo de sus músicos.
Siempre me ha llamado la atención la figura del gitano que se sienta en esas sillas lindas,humildes y antiguas, rodeado de muchos músicos que lo acompañan. Además poco a poco he ido soltando la guitarra. Ese reposo me provoca una debilidad por mi oficio y eso es lo que persigo en la música.

– ¿No te gusta tocar guitarra?

No es que no me guste, pero debo reconocer que es lo que más me cuesta. Prefiero mil veces cantar y escribir, lo que siempre se me ha dado de manera más natural.

– Desde 2009 que vives en Valparaíso. Intentaste abrir puertas por mucho tiempo. ¿En algún minuto dudaste? ¿Te causaba frustración el cantar para un público de bares, que quizás no te prestaba la atención con la que soñabas?

De esas cosas uno se va armando. Yo no tenía lucas para difundir mi proyecto como deseaba. Por otro lado, me permitió descubrir el oficio desde la médula. La cercanía con la gente, me ha permitido desarrollar lo que yo quiero hacer desde el corazón de lo popular, en los bares, en medio de borracheras.

– ¿Y las inspiraciones de las letras?

La mayoría son vivencias personales que se transforman según mi imaginación y otras están basadas en obras de Bukowsky(Charles).

– Estuviste de gira en China. Del Puerto a Pekín. ¿Cómo fue eso?

El sello Mescalina de Valparaíso invitó al director del disco, Claudio Concha, a un festival llamado World Music en Pekín. Ahí tuvimos la oportunidad de conocer a muchas bandas latinoamericanas y lo mejor, mostrar lo que estamos haciendo nosotros.

 

-¿Qué significó para ti el premio Pulsar?

La consagración de mis dudas. Fue una batalla que luché por años. Por mucho tiempo la vi perdida. A veces suelo ser igual de dramático que mis boleros y eso, por momentos, casi me llevó al fin.

– ¿Al fin… de tu carrera?

Sí, al fin de seguir en la música.

¿Sospechabas que te lo podías ganar?

No, jamás. Habría sido muy arrogante. Estaba Manuel García, la Isabel Morris, Javier Barría, el Rulo. Era impensado.

Al buscarte en la web, es fácil encontrar material antiguo donde se te ve con una apariencia menos cuidada que la de la actualidad. ¿Estás más vanidoso?

Sí, lo estoy. Me preocupa más como me veo. Pero es un cuento mío. Todavía no hay nadie que me asesore (tímidas risas).

– ¿Cocinas? Tengo entendido que en algún momento de tu vida pensaste en estudiar cocina internacional.

La cocina me provoca calma. Puedo estar mucho tiempo en silencio cocinando. Mi especialidad son las cazuelas, los porotos granados y los asados también me quedan ricos.

– ¿Y nos podrías recomendar alguna picada en Valparaíso?

El Pimentón. Hacen unas chorrillanas gourmet con manzana rayada que les queda muy rica. Está ubicada en la Av. Ecuador n. 27, cuenta mientras saborea.

Además agrega que en la actualidad está trabajando en un EP de rancheras. Aún no tiene claridad si serán composiciones nuevas o versiones de clásicos. Lo que sí, aclara, es una colaboración. “Será una sorpresa bien bonita” explica Pedro Silva González, su verdadero nombre.

¿Por qué tu alias?

Demian, por la novela del escritor alemán Hermann Hesse y el apellido por el legendario Manuel Rodríguez. El guerrillero de la libertad.