Muy comentada ha sido la foto de la actriz Demi Moore sin uno de sus dientes, quien en un programa de televisión reconoció que había perdido dos piezas dentales debido al estrés. A pesar de que se dice que el estrés es un proceso natural, que se activa como reacción a amenazas, desafíos o retos del entorno, éste puede llegar a desequilibrarnos e, incluso, de enfermarnos. Lo importante es saber que es posible aprender a vivir sin estrés o, por lo menos, a manejarlo.

— Por: Verónica Marzolo

“Me encantaría decir que sucedió mientras hacía skate o algo realmente cool, pero creo que se trata de algo que es importante compartir porque es, después de las enfermedades del corazón, uno de los mayores asesinos en los Estados Unidos. Hablo del estrés”, explicó la actriz Demi Moore, en el programa de conversación norteamericano de Jimmy Fallon, por una foto suya sin un diente incisivo que circula públicamente.

El hecho ocurrido a la destacada artista es parte de las miles de consecuencias que pueden producir los episodios de estrés. Si bien durante la vida todos de alguna manera pasaremos por momentos estresantes, no siempre sabemos sobrellevarlos de buena manera. Y así como a Demi Moore, esta reacción puede ser de tal magnitud que incluso puede provocar la caída del cabello, depresión, enfermedades autoinmunes y un sinnúmero de sintomatologías posibles, de las que no se escapan incluso los niños pequeños.

Para el coordinador académico de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico, Felipe Vergara, desde la biología, el estrés es cualquier perturbación que moviliza al organismo. “Sin embargo, desde lo psicológico, el estrés negativo tiene que ver con una vivencia de los acontecimientos, en la cual el sujeto se percibe con cierta incapacidad para poder enfrentarla. De esta forma, al estar bajo este tipo de estrés, muchas veces las personas podríamos sentir que no tenemos los recursos o habilidades para hacer frete a dicha situación. La sensación de estar sobrecogido por las circunstancias ha sido descrita por los estudiosos de la felicidad como un factor de infelicidad”, sostiene el académico”.

A pesar de todo, el psicólogo sostiene que el estrés en sí mismo no es algo malo. “Más bien lo negativo está en cómo administramos las circunstancias que nos provocan conflictos y/o generan insatisfacción. Es lo que va estar generando consecuencias negativas en nuestra biología y psiquis, y por consecuencia se afecta nuestra salud, nuestro bienestar y calidad de vida en definitiva”, aclara.

Por el contrario, el docente de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico señala que esta forma de reacción es positiva cuando nos permite movilizar nuestro cuerpo, emociones y pensamientos hacia los recursos que nos permiten resolver situaciones. “Por ejemplo, está el estrés necesario para producir un trabajo de calidad o cuando necesitamos sentirnos incómodos para darnos cuenta de que ciertas circunstancias no nos están haciendo un bien”, precisa.

 

Conductas que provocan estrés

A pesar lo de natural que es el estrés, no todos saben cómo manejar estos episodios o vivir de manera de evitar llegar a momentos extremos de angustia. En este contexto, el profesional de la Universidad del Pacífico enumera algunos malos hábitos que nos llevar a vivir estresados:

-Permitir que las circunstancias externas nos predispongan negativamente hacia el trabajo o la vida familiar. Sentirnos víctimas de las circunstancias.

-No tener hábitos de trabajo o planificación.

-Mantener hábitos poco saludables, tanto en lo conductual como en nuestra alimentación.

-Aislarnos de relaciones interpersonales gratificantes.

-Acumular resentimiento o emociones negativas sin darles un sentido.

Además de evitar estas conductas, Felipe Vergara indica que entre las actividades que pueden ayudarnos a eliminar o bajar los niveles de estrés está, en primera instancia, aprender a discernir por sobre los factores estresantes y diferenciar aquellos factores que no se encuentran dentro de nuestro campo de influencia y sobre los cuales no tenemos poder alguno, de aquellos frente a los cuales podemos hacer algo para sentirnos más cómodos.

“Igualmente útil es insertar hábitos saludables a nuestra forma de vida, tales como el deporte, realizar paseos al aire libre, meditar, reflexionar acerca de nuestra vida y nunca olvidar los espacios de esparcimiento con las personas que son significativas para nosotros”, concluye el coordinador académico de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico, Felipe Vergara.

Fuente: Universidad del Pacífico