septiembre 03, 2021

Visitar la famosa y turística localidad de San Pedro de Atacama, al interior de Calama, para muchos es sinónimo de salares, lagunas escondidas, hermosos valles y paisajes que parecen de otro planeta. No lo vamos a negar. Pero para los que tienen esencia de gozadores como nosotros, saben que este lugar se ha transformado en una maravilla si de gastronomía queremos hablar. Ya sea para disfrutar de un buen almuerzo después de esos agotadores tours que te levantan al alba o para disfrutar de la noche bajo uno de los cielos más lindos de Chile, encontrar un buen restaurante en San Pedro se agradece.

Por: María José Winter / @mjosew

Y nosotros encontramos una joyita. Adobe Restaurante es un clásico que se ubica en Caracoles, la calle principal del pueblo y que existe desde 1997. Por fuera no dice mucho, además de una pared de adobe, dos pequeñas ventanas y una puerta rústica con el letrero de sus platos del día. Pero al entrar, todo cambia. Un pequeño patio interior, un espacio animado y acogedor, paredes con grabados típicos de la zona y una excelente acogida. Vamos bien. Pero al comenzar a degustar la comida, la experiencia andina se torna de lujo.

“Partimos con bastante adversidad, sin luz ni agua potable, entonces no era un lugar sofisticado. Teníamos una carta muy simple, porque era muy complejo traer insumos hasta acá. Y con el tiempo comenzamos a detenernos en las cosas que había, como el arrope de chañar, la rica rica, la hoja de coca, las cuales comencé a mezclar. Agregamos el uso mango de pica, aceituna amarga, entre otros productos y ahí dimos un giro. Nos pusimos más gastronómicos, empezamos a fusionar y nos transformamos en el clásico de San Pedro”, afirma Francisca Echeverría, dueña del local.

Cada plato es único. Cada sabor te deja con la boca abierta. El juego del agridulce es su especialidad. Para comenzar probamos unos deliciosos bastones de pollo adosados en quinoa acompañados con una salsa de aceituna maravillosa. Probamos una novedad: una papa boliviana de la zona llamada oca, que es como una mezcla entre una zanahoria, camote y papa tradicional, la que se degusta con un confit de rocoto y un tártaro. Puro sabor.

De fondo, disfrutamos de un rissotto de quinoa perfectamente cremoso con setas y queso. Este va con una mermelada de tomate, match ideal para la hora de almuerzo. Además un salmón en su punto con una crema de papas. Y como nadie se va sin postre, quisimos probar un brownie con la consistencia perfecta, coronado con helado de rica rica.  

Este fue un viaje de placer y sabor, en donde aprendimos de la cocina local y las deliciosas creaciones y sabores que se pueden lograr si hay detrás ingenio, talento e innovación.

“Todos los compañeros del pueblo somos gente que hemos pasado muchas dificultades, ya que la gastronomía y el turismo son muy fuertes. Acá todo se detuvo y ahora estamos recién despertando. Abrimos y la gente está ávida, ¡así que vengan!” invita Francisca, la encargada de un emprendimiento que se ha reactivado y que con sus delicias, está esperando a chilenos y extranjeros que lleguen al norte de Chile buscando calor y buena comida.

Instagram: @adobe.sanpedrodeatacama

 


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