No existe pecado ni malicia cuando se trata de verdadera y sofisticada coctelería de autor. Una moda que hoy se impone en la bohemia capitalina, con la que este bar ya está dando que hablar.

— Por: Constanza De la Cerda

No, este no es un bar de tequilas y cervezas enchiladas, ni su nombre hace alusión a algún tipo de coctelería mexicana. Es más, su nombre fue otorgado en alusión a la Iglesia de la Vera Cruz, que se encuentra a pasos del bar.

Pero acá no hay santos, ni crucifijos, sino más bien decenas de botellas, cocteleras, jigger, pinzas, hieleras y más, utilizadas con precisión y rapidez por Marco Muñoz, barman y administrador del lugar, para hacer, por ejemplo un “Espresso Negroni” ($4.500): Campari, vermú rojo, café espresso, syrup simple, bitter de chocolate, una propuesta osada y algo amarga del muy exquisito y hoy de moda “Negroni”.

Porque sí, definitivamente al barrio Lastarria le hacía falta un bar como Vera Cruz. Una barra de ocho metros de largo que recibiera con total holgura a treinta comensales dispuestos a ver y probar una de las coctelerías más atrevidas de la capital. De entrada sugiero un “Santo Pecado” ($4.900): Gin Beefeater infusionado en té Dilmah Sensation berry, jugo de limón, syrup simple, Fever Tree agua tónica. Refrescante y dulce a la vez. Luego debieras pasar por un “Fruto Prohibido” ($4.000): Havana Club Reserva, manzana roja, jugo de limón y almíbar de canela. Y para terminar nada mejor que un “Resurrección” ($4.500): absenta con Absolut, jugo de pomelo y syrup naranja-pomelo. Una propuesta con estilo, carácter y frescura.

No se puede dejar pasar la oportunidad de asistir a las fiestas “Tiki” que Vera Cruz organiza. A cargo de destacados bartenders invitados, a punta de guayabera, collares de flores y deliciosa coctelería polinésica, servida en innovadores vasos con forma de piña u tótem hawaiano, esta cosa la rompe.  Los tragos se encienden, la música no para y el ritmo de una barra frenética al son del shake de las cocteleras hacen de esta, una noche perfecta para pasar la primavera santiaguina.

 

Dónde: Pedro Luis de Valdivia 352, Santiago.Horario: Martes a sábado de 19:00 a 02:30 hrs.Precio: Desde $5.000